Ayer los niños lo pasaron muy bien con el cuento “La vaca que puso un huevo”, convirtiendo La librería en una granja con vacas, gallinas, granjero y pollito.

En el calentamiento, los niños participaron muy activamente, entendiendo los juegos rapidamente, e incluso proponiendo nuevas posibilidades al juego. Jugamos a “las estatuas”, con muchas variaciones: individual, en parejas, con figura, buscando nuestro compañero..etc. y después hicimos juegos de ritmos, coordinación e imitación. Sorprendente como las más pequeñas, Blanca e Inés (3años), captaban los juegos, reían y participaban.

El cuento gustó a todos mucho, pero todos querían interpretar a Macarena, la vaca triste; Eloy al granjero desde el principio y ninguno quería a la vaca envidiosa , curioso.(sí, sí, me tocó a mí, je, je). Así que la representación llegó a buen fin, protagonizada por Lukas, que memoriza movimientos y letra rapidamente y apoyado por todos sus compañeros, Victoria, Eloy,Vero, Blanca e Inés, que nos abandonó a última hora porque no le gustó su máscara de vaca envidiosa.

¡Un día más, una experiencia más y un cuento más que los niños se llevan en su corazón!