El pasado martes, 9 de marzo, en El Hada Trabalenguas, trabajamos con el cuento “El sueño del osito rosa”, y por ahora, ha sido el cuento que más rapidamente han aprendido. Lo representé una sola vez y seguidamente, cuando estaban con sus caretas preparados para “repetir” el cuento, con sólo mirarles, sabía cada uno que tenía que decir y que elemento debía utilizar(atrezzo); gracias a la estructura del cuento ordenada y repetitiva. Solo cambia el texto en función de que los animales que intervienen sean de tierra, aire o agua. Los movimientos también ayudaron a que se integraran en el cuento “inconscientemente”.

Además aprendieron a “ser espectadores”, apagando sus “supuestos” móviles, evitando toser en mitad de la representación y permaneciendo en su sitio callados y sin hacer mucho ruido.

El siguiente martes 16, contaré “Alberta va en busca del amor”de Isabel Abedi.