Hoy 23 febrero, hemos recuperado nuestro cuento “La ovejita que vino a cenar” de Steve Smallman, ya que de los 7 niños que teníamos hoy no lo conocían. Es un cuento que habla de la amistad que entablan un viejo lobo hambriento y una tierna ovejita. Los niños a pesar del miedo a los lobos, empatizan con éste y muchos quieren “representarlo”, pero la gran mayoría quieren ser la ovejita, que con su ternura de recién nacido, su amor, inocencia y simpatía “derriba” la ferociad del triste, gruñón y solitario lobo. ¿Quién se resiste a la ternura de un bebé o a ayudar a otro cuando nos necesita?

Hoy el taller ha sido muy divertido, con niños muy diferentes entre sí, pero que  juntos han logrado crear muchos juegos y esculturas con sus cuerpos, cambiando facilmente el ritmo en sus juegos y perdiendo el miedo a compartir sensaciones y emociones con el resto. Toda una lección de vivir y convivir. GRACIAS A TODOS.